Teatro Larrañaga

El Presente

Hoy el Teatro Larrañaga vive un momento muy particular. Por un lado una gestión comunal que asumió el compromiso de restaurar nuestro patrimonial edificio histórico, sin limitarse a una sencilla “lavada de cara”.
El mismo se encuentra ubicado en pleno centro de la ciudad, en calle Joaquín Suárez Nº 39, a media cuadra de la principal arteria de la ciudad de Salto.
Por otro lado, un aluvión de propuestas de espectáculos de calidad generados desde el Ministerio de Educación y Cultura, la propia Intendencia y la gestión privada, que le han dado brillo en los últimos cuatro años.
Las actuales obras de restauración edilicia encaradas por la comuna en el año 2006, representan un paso firme e impostergable tendiente a la recuperación y actualización de nuestro principal escenario cultural.
Entre las obras realizadas se destacan el cambio del piso de escenario, construcción a nuevo de la totalidad de los camarines, instalación de butacas nuevas en platea, baños para hombres y mujeres, así como uno especial para personas con discapacidades en planta baja, salidas de emergencia y medidas tendientes a hacer la sala más segura, reparaciones y pinturas de fachada y laterales, entre otras.

Historia

Transcurría el año 1880, y la ciudad de Salto constituía un nucleamiento de población numerosa.
La pequeña sala de espectáculos, fruto del esfuerzo mancomunado de la población, era reducida para albergar al numeroso público que a ella concurría cuando las grandes solemnidades. Era necesario entonces dotar a tan floreciente población, de un teatro lo suficientemente amplio y moderno, que fuese reflejo fiel del progreso y nivel cultural alcanzado por la sociedad Salteña. De manera que no se lo consideró como un mero deseo, sino como una imperiosa necesidad. Así también lo entendió él entonces Jefe Político, Cnel. Teófilo Córdoba, quien el 12 de julio de 1880 reunía en los salones de la jefatura, a los más caracterizados vecinos exponiendo sus ideas, que tuvieron entusiasta acogida. Desde ese momento estaba dado el primer paso, piedra fundamental del futuro teatro.
Tal fue el entusiasmo de los presentes, que en esa misma reunión se colocaron las primeras acciones de cien pesos, y se integró la primera comisión de esta sociedad civil, que tendría como cometido realizar los trabajos preliminares para la futura concreción de tan importante aspiración. Ella se integraba con el Cnel. Córdoba como presidente, don Nicolás Orcasitas como vice, don Ramón Abascal y el Dr. Leopoldo Arteaga como tesorero y secretario respectivamente. Los demás vecinos concurrentes firmaron la primera acta que en este sentido se labrara, y las acciones fueron suscritas por todos ellos. Era tal el orgullo y el entusiasmo de los pobladores, que en menos de una semana se había logrado el capital de $14.800, base segura para dar comienzo a la construcción.
Se encomendó la confección de los planos al Ingeniero inglés Roberto Alfredo Wilkinson, del Ferrocarril Noroeste, y redactado el Pliego de condiciones, se llamó a Licitación. Le fue adjudicada al contratista de obras don Antonio Guggeri (licitación de albañilería presupuestada en $23.500), quien materiales en mano, comenzaba a hacer realidad aquella obra que quedó acordado se denominara "Larrañaga".
Dos años transcurrieron durante los cuales se levantaron sus muros, aparecieron las osadas galerías sin sostén (galerías a las cuales, según el profuso anecdotario que al teatro nutre de vivencias, les fue probada su resistencia haciendo marchar sobre ellas un regimiento), fabricándose butacas, parrillas, telones, y se realizó la instalación de lámparas.

La primera función

El 6 de octubre de 1882, ante los iluminados ojos de los salteños, el Teatro Larrañaga se vistió de gala para su primera e histórica función, actuando en esa oportunidad la compañía de Oreste Cartocci. Con ella el eximio artista italiano Salvini, integrante del elenco, realizó una notable interpretación de la "Hija Unica".
Así el Teatro iniciaba su largo camino de esplendor, enriqueciéndose de anécdotas y brindando cultura a la comunidad salteña, inclusive proyectando su nombre fuera de fronteras con una nómina sorprendente de artistas célebres que pisaron sus tablas. Numerosas placas testimonian hoy el pasaje de talentos como Salvini, Rossi, Aramburu, Oxilio, Cúneo, Luisa Tetrazzini, José Tallavi, Teresa Mariani, Leopoldo Frégoli, entre otros.
 
 

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