Museo Las Nubes

En 1930 se terminó de construir el Chalet “Las Nubes”, siguiendo las líneas de la arquitectura racionalista, con los principios de “Le Corbusier” que Amorim había traído de sus viajes a Europa. Ubicado en la Zona Este de Salto, en la Avda. Enrique Amorim a la altura del 1700. En el Chalet estuvieron retribuyendo visitas las figuras intelectuales más relevantes de dos continentes.
 
La casa aún continua con el mobiliario y el equipamiento original. Los lugares de trabajo y lectura del escritor, la intimidad del comedor y dormitorio, los recuerdos de viajes, las obras pictóricas, las fotos de familiares y de sus vínculos intelectuales como Jorge L Borges, Walt Disney, Francisco Espínola, Estefan Erzia y Federico García Lorca, a quien Amorim promovió la erección del primer monumento en su honor, a nivel mundial.
El mismo está habilitado para ser visitado de martes a domingos de 14 a 18 horas, se debe coordinar al teléfono 32134. 

Enrique Amorim

Nació en Salto en 1900. Fue poeta, cuentista, novelista y dramaturgo. Incursionó en el periodismo, y tuvo un gran aporte en el registro de imágenes de Salto y el mundo de su época gracias a su dedicación a la fotografía y la cinematografía.
En todas las actividades dejó el sello de su entusiasmo. En 1946 fundó la Asociación Cultural Horacio Quiroga que promovió la literatura y las artes plásticas en Salto, con la presencia de relevantes artistas extranjeros.
 
A su vez, donó a la Intendencia de Salto el edificio donde actualmente funcionan el Museo Histórico, la Usina Cultural de Salto y el Centro MEC Zona Este. También donó el predio donde actualmente funciona la Escuela Nº 81, la cual lleva su nombre en homenaje a este escritor.
 
 
Uno de los propósitos iniciales del Departamento de Cultura del actual gobierno de Salto, estuvo enfocada a la recuperación de valiosos espacios culturales de la ciudad, entre los cuales el chalet Las Nubes –hogar del escritor Enrique Amorim- es uno de los más emblemáticos.
En un largo proceso que involucró además de la Comuna, a familiares de Amorim y a numerosos actores locales, el predio, la casa y los invalorables “tesoros” que permanecían ocultos desde hace décadas, pudieron ser recuperados.
 
Entre el enorme legado cultural encerrado en Las Nubes, entre pinturas originales de Picasso, Cziffery, Ferrari, primeras ediciones de escritores prestigiosos dedicadas en puño y letra o recuerdos de sus innumerables viajes, “descubrimos” dos objetos abandonados: una vieja caja de cartón humedecida y un oxidado carrete de película en 35 mm.
Estos dos objetos generaron esta muestra.
 
 
 

LAS FOTOS

La caja contenía decenas de rollos fotográficos con casi 700 imágenes tomadas por Enrique Amorim y se encontraban en un proceso inicial de degradación irreversible por falta de conservación.
Todo el material hallado fue de inmediato copiado y respaldado digitalmente, gracias al invalorable apoyo del Archivo Nacional de la Imagen y la sensibilidad de su director, Juan José Mugni.
Gran parte de esas fotografías tienen un enorme valor histórico cultural y nos permiten recuperar rostros, lugares y sucesos cinco décadas después.
La siempre ingrata tarea de seleccionar menos del 10% de esas imágenes para hacer posible esta muestra, obligó a optar y seguramente, cometer alguna injusticia.
La exposición está planteada en cuatro unidades temáticas que pretenden agrupar las imágenes de su casa, de sus amigos y familiares, del río que amó y fue protagonista de hechos recordados, como la inundación de 1959 o la construcción del primer monumento en el mundo a Federico García Lorca. El otro grupo de fotos refiere a “Amorim por Amorim”, el que alguna vez dedicó a los fotógrafos que no lo vieron como él se vio a sí mismo.
 
 

LA PELICULA

El carrete oxidado fue hallado poco después. Al encontrarlo, nos vino a la mente una nota de 1991 publicada por el diario El País, dando cuenta que una película titulada “Galería de escritores y artistas”, rodada por Amorim entre 1928 y 1959, se había perdido definitivamente y solo existía una copia en España. El film, catalogado por la prensa de aquel país como una “joya documental de la cultura del siglo XX” había sido salvado gracias a la gestión del Instituto Valenciano de Cinematografía, que por un precio simbólico obtuvo la copia (que entre otras cosas escenas, contiene las únicas imágenes filmadas que existen de García Lorca).
El rollo abandonado en Las Nubes también fue derivado al Archivo Nacional de la Imagen del Sodre y efectivamente resultó ser el original de aquella “joya documental”, dada por perdida.
 
Sobre este film, escribió Amorim en 1953:
“Atravesaba Francia con un gran pensador argentino, Aníbal Ponce, y una elemental cámara Kodak. Huíamos del frío que repentinamente había invadido el norte de Francia y que pudo sorprender a las golondrinas que tanto deben saber de climas propicios. Tan es así que los franceses sorprendieron al mundo, fletando a la Cóte D’Azur un tren repleto de ateridas golondrinas. Había que salvar aquel tesoro de la inadvertida presencia del invierno. Corrimos hacia Niza a la par del convoy más frágil, delicado y original que registran los ferrocarriles franceses.
Este recuerdo se une a lo efímero del film (…) Pienso en aquellas golondrinas que el espíritu alerta de Francia salvó de una muerte segura en la nevada devastador. El film comenzó con un vuelo de fracasadas rimas de Bécquer. Se salvarán estas imágenes de los amigos que quisimos o que frecuentamos si la indulgencia de ustedes quiere acompañarnos en la evocación de un convoy cargado de golondrinas”.
 
 
 

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